domingo, 9 de agosto de 2009
De mi, de ti
De ti, mi miedo
De mí, tu boca
De ti yo quiero
De mí, tu cara
De ti, mi pecho
De mí, tu espalda
De ti yo espero
De mí, tus ojos
De ti, mis manos
De mi, tu cuerpo
De ti yo abrazo
De mí, tu aliento
De ti, mi sueño
De mí, tu vientre
De ti yo anhelo
De mí, tu vida
De ti, la mía
De mí, tu día
De ti completo
De mí, un susurro
De ti, mi orgullo
De mi, tu cuello
De ti yo beso
De mí, un anillo
De ti, ni un pero
De mí, tu amor
De ti, yo quiero
Olvido
Yo he de ser libre
Como el niño caprichoso
Aquel que con ojos llorosos
Se opone a terminar la cena
Tal cual esa brisa inconclusa
Que acaricia tu cara salvaje
O aquella caricia implacable
Que deja esperando una duda
Cual de mi la flor, tu sonrisa
Que prende de alegría mis ojos
Y hace la vida encuentre
El sentido perdido de todo
Tal cual el ciervo salvaje
Que recorre praderas lejanas
Tal cual el alma viajera
Que carga mil penas y canas
O aquella mujer, soledad
Que postraba su cuerpo al día
En aquella demagógica partida
De su restante racionalidad
Quizás me encuentres infiero
En el árbol que mece su piel
Desespero entonces al saber
No he de ser más,
Que una hoja pasajera
O tal vez entre la bruma
De polvo de la gran ciudad
Que encierra mil almas salvajes
Domesticadas en su sofá
No intentes te lo ruego
De atraparme, recordarme
Soy tan solo otra ilusión
Desvanecida al tiempo con el aire
No sientas pena mi amigo
Tan solo limítate a seguir
Tu vida, tu camino
Te lo pido, no te preocupes por mí
Olvido, es mi país preferido
Mi madre patria, mi hogar
No trates de hacerme cambiar
Pues ahí permaneceré escondido